Por Gabriela Brenes

Los pueblos indígenas están ancestralmente ligados a la naturaleza, y han logrado mantener un equilibrio y respeto para con los recursos de sus tierras. Sin embargo, el creciente desarrollo industrial y las presiones sociales que esto implica, ponen en riesgo su supervivencia, creando así un peligroso preludio para la desaparición de sus prácticas. En Costa Rica, la población indígena representa alrededor del 2% del total de habitantes, y habitan en 24 territorios a lo largo y ancho de nuestro país. No obstante, este grupo es uno de los más marginados por nuestra sociedad, lo cual se refleja claramente en el aislamiento de los principales centros y programas de desarrollo nacional. Por ejemplo, el índice de mortalidad infantil en los cantones con alta presencia indígena duplica el índice de mortalidad nacional. Lamentablemente, estos niños y niñas mueren por enfermedades que el resto de la sociedad nacional erradicó desde inicios de la década de los ochentas. Más