Por María Fernanda Jiménez

Primero que todo, es importante plantear el hecho de que para poder hablar de comunidades indígenas deben tenerse bien definidas las diferencias entre estos y el resto de la población, situación que pareciera resuelta pero, que no está tan clara como se cree. Ejemplo de ello es el censo sobre la población indígena costarricense realizado en el 2000 por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, sobre el cual escribe Elizabeth Solano Salazar, a partir del cual la misma declara esta situación. Para efectos metodológicos de este censo se toman 5 aspectos para determinar si una persona es indígena o no. Estos aspectos son: El autorreconocimiento o autoadscripción a un grupo étnico por parte de la persona, la lengua hablada, la ubicación geográfica, los rasgos fenotípicos (raza o color) y la ascendencia étnica de los ancestros de las personas.

Esto ejemplo deja a la vista que la delimitación de lo que significa ser indígena en este país es bastante ambiguo, ya que entra en el juego si la persona se reconoce como indígena, y ante la pérdida de identidad a la que se ha forzado a estos pueblos el índice en este sentido puede verse bastante distorsionado o reducido. Este último asunto, el de la pérdida de identidad, conlleva también a la disminución de personas que nacen en el núcleo de un pueblo indígenas que no hablan, o no únicamente, un dialecto aborigen.

Por otra parte muchos de los indígenas salen de lo que se ha establecido por ley en nuestro país como territorio indígena en busca de mejores condiciones de vida, por lo que determinar si una persona es indígena o no, bajo este requerimiento representa otra limitante. Por otra parte no se puede reconocer rasgos étnicos específicos como indígenas ya que, como este mismo censo lo muestra en los pueblos indígenas de Costa Rica también vive un número importante de indígenas extranjeros y población extranjera no indígena por lo que es probable la mezcla de características étnicas.

Desde 1976 y 1977 existen disposiciones que hacen referencia a los actuales territorios indígenas. En el capítulo primero de la Ley indígena se le otorga condición de ley a los decretos emitidos como a aquellos que se promulguen al respecto posteriormente. Según lo anterior en Costa Rica existen 8 pueblos indígenas y 22 territorios.

Este sector de la población costarricense se enfrenta a una serie de omisiones y violaciones de sus derechos humanos. Han sido históricamente pueblos olvidados en cuanto acción social por parte del gobierno nacional, y por lo general se les recuerda sólo cuando llega el momento de las elecciones y, dicho sea de paso, no para defender sus derechos políticos; y cuando de ellos y de sus riquezas se quiere sacar provecho.

Los indígenas costarricenses se encuentran en un alto grado de vulnerabilidad y tienen un muy reducido acceso a los servicios públicos y cuando reciben algunos de ellos lo hacen en muy malas condiciones.

Si se habla de educación se presenta un aproximado de 30% de analfabetismo y cuando se recibe educación el promedio de escolaridad ronda los 3,4 años de escolaridad. Esta situación ayuda a que se desencadene en un alto grado de dependencia de alrededor de 1 persona dependiente por cada activa, y para el caso de Abrojo, pueblo en estudio para este trabajo, es de 148 personas dependientes por cada 100. ( Elizabeth Solano, 2000)

Además las condiciones de vivienda son deplorables. Se vive en condiciones de hacinamiento, se estima que por cada vivienda en Abrojo viven 6,9 personas. Agregado  al hacinamiento estas viviendas están en muy malas condiciones, por ejemplo en cuanto a servicios sanitarios hay un fuerte predominio del pozo negro o letrina y aunque el porcentaje de población que recibe agua por medio de tubería no es tan bajo, sí lo es el que recibe agua proveniente de un acueducto.

Según el censo del 2000 realizado por Elizabeth Solano, un 28% de la población tiene cuatro necesidades básicas sin satisfacer.

Asimismo estas comunidades han sufrido una pérdida de territorios y del dominio territorial, además de la implantación de sistemas educativos y esquemas ideológico-políticos contarios a las propias.

Se viola constantemente la Ley indígena que reconoce la “identidad indígena” (art. 1), a la “propiedad indígena” (art.3), y al “autogobierno indígena” (art.4), todos estos principios son negados u obviados constantemente.

Otra evidencia del olvido en el que se tiene a los pueblos indígenas es el hecho de que, si bien es cierto, los indígenas que viven fuera del territorio indígena  presentan condiciones de vida por debajo del promedio general de la población no indígena del país, conforme se van alejando de los territorios sus condiciones sociodemográficas y  económicas mejoran.

En las distintas secciones de este blog se tratarán más a fondo las problemáticas que han sido planteadas.

Bibliografía consultada y recomendada

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